Caperucita roja contada por la abuela

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a buen seguro que conoces los cuento después Caperucita Roja. Qué se trata del un cuento popular, probablemente habrás oído distintas versiones. No no
no Y actualmente tres nuevo versiones. ¿qué tendrán del diferente...? no Caperucita Roja después James finn Garner no
Érase la a vez la a persona de pequeño edad llamada Caperucita roja ese vivía alcanzan su madre en la linde después un bosque. A día, su madre le pidió que llevase una cesta con fruta fresca y agua mineral a casa de su abuela, pero alguno porque lo considerara la a labor propia ese mujeres, atención, sino porque ello representante un actuar generoso que contribuía uno afianzar la sensación del comunidad. Además, su abuela no <1> era enferma; antes de bien, gozaba de completa salud físicamente y mental y era a la perfección capaz del cuidar de tengo misma como persona adulta y madura los era.

Así, Caperucita roja cogió su cesta y emprendió el camino a través de bosque. Muchos personas pensaban que el bosque ser un espacial siniestro y peligroso, por lo ese jamás se aventuraban dentro de él. Caperucita roja, por los contrario, poseía la suficiente confianza dentro de su incipiente sexualidad qué para evitar verse intimidada por una imaginería tan evidentemente freudiana.

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De sendero a casa de su abuela, Caperucita atrás se ver abordada vía un lobo ese le preguntó cual llevaba en la cesta.

-Un saludable tentempié para mi abuela quien, sin sospechar alguna, es a la perfección capaz ese cuidar de tengo misma qué persona adulto y madura que denominada –respondió.

-No yo sabía si sabes, uno mismo –dijo el lobo-, que denominaciones peligroso para una niña pequeña viaje sola estas bosques.

Respondió Caperucita:

-Encuentro esta observación sexista y dentro de extremo insultante, todavía haré caso omiso ese ella debido a a sus tradicional condicional de proscrito sociedad y a la perspectiva existencial –en tu caso propia y globalmente válida- que la sofocación que tal condicional te fabricar te ha dirigió a desarrollar. Y ahora, correcto me perdonas, debo continúan mi camino.

Caperucita roja enfiló nuevamente ns sendero. Pero el lobo, eximir por su condicionado de segregado social del esa esclava dependencia después pensamiento lineal asi que propia del Occidente, conocía una ruta además rápida para recibir a página de inicio de la abuela. Tras irrumpir bruscamente dentro de ella, devoró a la anciana, adoptar con ello una línea de conducta completa válida para cualquier carnívoro. Un continuación, inmune a ns rígidas nociones tradicionales ese lo masculino y lo femenino, se puso el camisón después la abuela y se acurrucó dentro el lecho.

Caperucita roja entró dentro de la cabaña y dijo:

-Abuela, te he traído parte chucherías pequeño en calorías y en sodio en reconocimiento a tu papel ese sabia y generosa matriarca.

-Acércate hasta luego criatura, a ~ que pueda verte –dijo suavemente los lobo en ~ el lecho.

-¡Oh! –repuso Caperucita-. Había olvidado los visualmente eres tan limitada qué un topo. Pero, abuela, ¡qué ojo tan grandes tienes!

-Han visto mucho y han perdonado mucho, querida.

-Y, abuela, ¡qué nariz tan tamaño tienes!… parcialmente hablando, limpio está, y a su modo indudablemente atractiva.

-Ha olido y ha perdonado mucho, querida.

-Y…¡abuela! cuales dientes tan grandes tienes!

Respondió el lobo:

Soy feliz de ser quien soybean beans y lo que soy –y, saltando del la cama aferró ns Caperucita Roja alcanzan sus garras, dispuesto un devorarla.

Caperucita gritó; no como resultado del la aparente tendencia ese lobo hacia el travestismo, sino por la deliberada invasión que dio realizado ese su espaciopersonal.

Sus chillidos llegaron un oídos ese un operario después la industrial​ maderera (o habilidad en comburentes vegetales, qué él lo mismo, similar prefería considerarse) que yo existí por allí. Al entrar dentro de la cabaña, advirtió los revuelo y trató del intervenir. Pero sólo lo suficiente había alzado su hacha si tanto el lobo qué Caperucita roja se detuvieron simultáneamente.

-¿Puede saberse con exactitud cual cree fríos que es haciendo? –inquirió Caperucita.

El operario maderero parpadeó y también intentó responder, pero las palabras cuales acudían a sus labios.

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-¡Se cree acaso que pueden irrumpir aquí como uno Neandertalense cualquiera y delegar su volumen de reflexión dentro de el arma que llevar consigo! –prosiguió Caperucita-. ¡Sexista! ¡Racista! ¿Cómo se atreve a dar por verdad que las mujeres y los lobos alguna son quizás de asentamiento sus propias diferencias sin la ayuda de ns hombre?

Al oír el apasionado discurso del Caperucita, la abuela saltó de la panza de lobo, arrebató los hacha al operario maderero y le cortó la cabeza. Concluida la odisea, Caperucita, la abuela y los lobo creyeron experimentar con seguridad afinidad dentro sus objetivos, decidieron instaurar la a forma alternativas de comunidad bien conocido en la colaboración y el respeto mutuos y, juntos, vivieron felices en los bosques a ~ siempre.

<1> La cursiva es después autor

James finlandés Ganner , Cuentos infantiles políticamente correctos.

no no

1. ¿Qué pasaría si… tuvieses que recordar un cuento ese hace cronometraje te contaron? ¿Qué pasaría si… al contarlo alguno recordaras algunos detalles? ¿Qué pasaría si… dentro lugar de contando te apeteciera inventar? ¿Qué pasaría si…?

Muchas veces contando es sinónimo del crear, recrear, e consiste en reinventar. Allí está la clave de este cuento. El escritor ha cita un cuento tradicion y lo ha contaba a su manera. Ha escrito laa nueva versión. Buscar cinco adjetivos para justicia a ~ ~ nueva Caperucita.


2. Relee la historia y señala cuales núcleos temáticos se mantienen intactos y cuáles ellos eran las aportaciones del autor.

- Érase la a vez laa niña ese se llamaba Caperucita Amarilla.

- ¡No Roja!

- ¡AH!, sí, Caperucita Roja. Su mamá la llamé y le dijo: "Escucha Caperucita Verde..."

- ¡Que no, Roja!

- ¡AH!, sí, Roja. "Ve a patria de tía Diomira ns llevarle es piel después patata."

- No: "Ve a casa de la abuelita ns llevarle este pastel".

- Bien. La niña se era al bosque y se encontró a una jirafa.

- ¡Qué lío! Se encontró al lobo, cuales a la a jirafa.

- Y los lobo le preguntó: "Cuántas estaban seis vía ocho?"

- ¡Qué va! ns lobo le preguntó: "¿Adónde vas?".

- Tienes razón. Y Caperucita negra respondió...

- ¡Era Caperucita Roja, Roja, Roja!

- tengo y respondió: "Voy al mercado a adquisidor salsa después tomate".

- ¡Qué va!: "Voy a página de inicio de la abuelita, que está enferma, pero alguna recuerdo el camino".

- Exacto. Y el caballo dijo...

- ¿Qué caballo? fue ~ un lobo

- Seguro. Y dijo: "Toma el tranvía número setenta y cinco, hacia abajo en la plaza ese la Catedral, tuerce a la derecha, y hallarás tres peldaños y una moneda dentro de el suelo; tubería los numero 3 peldaños, recoger la moneda y cómprate a chicle".

- Tú alguno sabes explicación cuentos en absoluto, abuelo. Ese enredas todos. Pero alguna importa, ¿me compras un chicle?

- Bueno: aceptar la moneda.

Ver más: Ronda Madres De Plaza De Mayo, The March Of Mothers Of Plaza De Mayo

Y ns abuelo siguió leyendo los periódico.


Estando laa mañana haciendo el bobo le entró un hambre espantosa al Señor Lobo, de esta forma que, a ~ echarse qué a la muela, se fue correr a página de inicio de la Abuela. No "¿Puedo pasar, Señora?", preguntó. la pobre anciana, al verlo, se asustó pensando: "¡Este me come de un bocado!" Y, claro, alguna se dio equivocado: se se volvió la Abuela en comida dentro de menos tiempo del que acá te cuento. No Lo malo denominada que era flaca y tan huesuda que al Lobo cuales le fue después gran ayuda: no "Sigo ir a buscar un hambre aterradora... ¡Tendré que merendarme es diferente señora!" no Y, al alguna encontrar ninguna dentro de la nevera, no gruñó con impaciencia los fiera: "¡Esperaré sentado hasta que vuelva Caperucita Roja del la Selva!" que aquí llamaba al Bosque la alimaña creyéndose dentro Brasil y no en España. Y porque no se viera su fiereza. Se disfrazó ese abuela alcanzar presteza, se dio laca en las uñas y dentro el pelo, se poner la gran falda gris después vuelo, zapatos, sombrerito, laa chaqueta y se sentó dentro de espera de la nieta. Llego por disolver Caperu un mediodía y dijo: "¿Cómo estás, abuela mía? de cierto, ¡me impresionan tus orejas!". "Para consta oírte, que las viejas ser un poco sordas". "¡Abuelita, cuales ojos tan estupendo tienes!. "Claro, hijita, ellos eran las lentillas cosas nuevas que me ha puesto para que pueda verte patrón Ernesto ns oculista", hablar el flora y fauna mirándola con gesto angelical mientras se le ocurría los la chavala iba un saberle miles veces hasta luego rica que los rancho precedente. Después repente, Caperucita dijo: ¡Qué imponente abrigo de piel llevas este invierno!". El Lobo, estupefacto, dijo: "¡Un cuerno! O alguna sabes ns cuento o tú me mientes: no ¡Ahora te toca hablarme después mis dientes! no ¿Me estás tomando los pelo...? Oye, mocosa, te comeré actualmente mismo y a diferente cosa". Todavía ella se sentó en un canapé y se sacó uno revolver después corsé, alcanzar calma apuntó está bien a la 1 factor y -¡pam!- allá cayó la buena pieza. No Al poco cronometraje vi a Caperucita cruce por ns Bosque... ¡Pobrecita! ¿Sabéis lo ese llevaba la infeliz? pues nada menos un sobrepelliz ese a mí me pareció de piel ese un lobo que estuvo una mañana haciendo el bobo.
3. Hay temas que provocan la risa a unos y a otros, no. Ya se sabe, el manga es una pregunta muy particular. Por eso me interesa conocer si hay algunos detalle ese estas versiones de Caperucita los te resulte gracioso. ¿Lo explicas?
He aquí otra versión ese cuento. Tras los visionado, extrae los artículo del cuento tradicional ese se conservan y analiza los cambios que se ellos tienen introducido en la historia. Mercado que se trata del una adaptar sin texto, comenta la importancia después lenguaje audiovisual (música, color, planos...).